Porción que llena, con gramos.
Cada tamaño dice cuánto pesa. Si llega con menos, se lo reponemos.
350 g la Doble
Papa belga cortada a mano, frita dos veces cuando tú pides, con toppings de cocina colombiana.
Salen de lo que la gente en Bogotá se queja de las papas cargadas. Los ponemos por escrito para que nos los cobre.
Cada tamaño dice cuánto pesa. Si llega con menos, se lo reponemos.
350 g la Doble
Primera fritura a baja temperatura, segunda al momento. Nada espera bajo una lámpara.
Verde de cilantro y ají, rosada ahumada y hogao. Hechas aquí todos los días.

Caja de cartón kraft que aguanta el viaje y no suda la papa.
Y con un datáfono de repuesto, por si acaso.
Toca un topping para sumarlo. Otra vez para quitarlo.
La caja aguanta el camino a la casa, al parche o a la esquina. La papa llega crocante.
«Una Doble, sin afán, que la noche es larga.»Así se pide en la barra. Frase de ejemplo.

